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Para millones de mujeres que entran en la menopausia, la terapia hormonal (TH) puede ser una tabla de salvación, aliviando los sofocos, los sudores nocturnos y la sequedad vaginal. Pero un nuevo y extenso análisis sugiere que este alivio puede tener un costo oculto: un riesgo significativamente mayor de desarrollar enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Publicado en junio de 2023 enMenopausiaEn la revista de la Sociedad Norteamericana de Menopausia (NAMS), el estudio recopiló datos de cinco investigaciones previas que involucraron a más de un millón de mujeres sin diagnóstico previo de ERGE.【1】Los resultados son claros: las mujeres que usan o han usado terapia hormonal para controlar los síntomas de la menopausia tienen una probabilidad sustancialmente mayor de desarrollar acidez estomacal crónica, regurgitación y otros síntomas de reflujo.
El metaanálisis reveló que las personas que habían utilizado o utilizado en el pasado cualquier forma de terapia hormonal tenían un riesgo general un 29 % mayor de desarrollar ERGE en comparación con las personas que no la utilizaban. Sin embargo, el riesgo variaba según el tipo de hormona utilizada:
La terapia solo con estrógenos se asoció con un aumento del riesgo del 41%.
La terapia solo con progesterona aumentó el riesgo en un 39%.
La terapia combinada (estrógeno y progesterona juntos) aumentó el riesgo en un 16%, un porcentaje más moderado.【1】.
Es probable que estas diferencias reflejen las distintas acciones biológicas de cada hormona. Se sabe que el estrógeno aumenta la secreción de ácido gástrico y también eleva los niveles de óxido nítrico plasmático, un neurotransmisor que relaja el esfínter esofágico inferior (EEI), la válvula muscular que normalmente impide que el contenido del estómago regrese al esófago.【2】Por otro lado, la progesterona relaja directamente el músculo liso esofágico y el esfínter esofágico inferior, lo que favorece aún más el reflujo.【1】Cuando se combinan ambas hormonas, sus efectos opuestos o superpuestos pueden contrarrestarse parcialmente entre sí, lo que explica el menor riesgo observado con la terapia combinada.
La menopausia en sí misma es una etapa de cambios hormonales significativos, y muchas mujeres ya experimentan síntomas digestivos nuevos o que empeoran. Este estudio añade un aspecto importante: el mismo tratamiento utilizado para aliviar la menopausia puede desencadenar o exacerbar inadvertidamente el reflujo gastroesofágico (ERGE). La Dra. Stephanie Faubion, directora médica de NAMS, señala: "Aunque se necesita más investigación, este estudio destaca el potencial de desarrollo de síntomas de ERGE con el uso de terapia hormonal". Aconseja a las mujeres que estén considerando la terapia hormonal que revisen los factores de riesgo de ERGE y adopten estrategias de estilo de vida como dejar de fumar, mantener un peso saludable y evitar acostarse después de comidas copiosas.【1】.
Para las mujeres que ya padecen acidez estomacal, regurgitación o síntomas extraesofágicos como tos crónica o ronquera, la decisión sobre la terapia hormonal se vuelve más compleja. Sin embargo, es importante recordar que no todos los síntomas de reflujo son causados por la ERGE, y no todas las mujeres que reciben terapia hormonal desarrollarán problemas. Un diagnóstico preciso es el primer paso hacia un tratamiento personalizado.
Dada la posible relación entre la terapia hormonal y el reflujo, las mujeres que experimenten síntomas digestivos nuevos o que empeoren tras iniciar la terapia hormonal deben buscar una confirmación objetiva. Basarse únicamente en los síntomas puede ser engañoso, ya que muchas personas con reflujo laringofaríngeo (RLF) nunca experimentan la acidez estomacal clásica.
Kit de saliva Pepfast Ofrece una prueba de reflujo sencilla y no invasiva que detecta la presencia de pepsina, una enzima digestiva producida únicamente en el estómago. La pepsina nunca debería aparecer en la saliva. Cuando lo hace, es un biomarcador directo de reflujo gástrico, lo que demuestra que el contenido del estómago ha ascendido hacia la garganta o las vías respiratorias. La prueba solo requiere una pequeña muestra de saliva; no se necesitan tubos, endoscopios ni equipos de laboratorio. Para las mujeres menopáusicas que consideran o ya utilizan la terapia hormonal, la prueba Pepfast puede proporcionar una respuesta clara y objetiva sobre si se está produciendo reflujo, lo que ayuda tanto a la paciente como al médico a tomar decisiones informadas sobre la continuación de la terapia hormonal, el ajuste del estilo de vida o la adición de tratamientos específicos para el reflujo (como la terapia de barrera con alginato).
Los autores del estudio solicitan más investigación, pero la evidencia existente es lo suficientemente sólida como para justificar su consideración clínica. Para los profesionales de la salud que prescriben terapia hormonal, puede ser prudente:
Pregunte sobre los síntomas de reflujo en las visitas de seguimiento.
Aconsejar a las mujeres sobre medidas de estilo de vida para reducir el riesgo de reflujo.
Ofrezca pruebas no invasivas (por ejemplo, Pepfast) cuando aparezcan los síntomas, para distinguir el reflujo gastroesofágico verdadero de la acidez estomacal funcional u otras afecciones.
Para las mujeres que desean continuar con la terapia hormonal pero desarrollan reflujo problemático, las opciones incluyen cambiar a una preparación combinada de dosis más baja, modificar el horario de la medicación (por ejemplo, por la mañana o por la noche) o añadir una terapia de barrera física como los alginatos (Gasrelief) que bloquean el reflujo de todo el contenido gástrico, incluida la pepsina.
1. ¿La terapia hormonal siempre causa ERGE?
No. El estudio encontró un aumento del 29%.riesgoEsto significa que muchas mujeres en terapia hormonal no desarrollarán ERGE. Sin embargo, el riesgo es real y mayor con los regímenes de estrógeno solo o progesterona sola. La susceptibilidad individual varía.
2. ¿Por qué la terapia combinada (estrógeno + progesterona) tiene un riesgo menor que cualquiera de las hormonas por separado?
El estudio no lo explicó completamente, pero entre los posibles mecanismos se incluyen efectos compensatorios sobre el esfínter esofágico inferior o la secreción de ácido gástrico. Se necesita más investigación para comprender esta interacción.
3. ¿Debo interrumpir mi terapia hormonal si tengo acidez estomacal?
No suspenda el tratamiento sin consultar a su médico. Primero, obtenga un diagnóstico objetivo; por ejemplo, con una prueba de saliva Pepfast para confirmar si realmente hay reflujo. Luego, hable con su médico sobre la posibilidad de ajustar el tipo o la dosis de la terapia hormonal, añadir medicamentos para el reflujo (como alginatos) o realizar cambios en su estilo de vida.
4. ¿Cómo puedo hacerme una prueba de reflujo sin someterme a una endoscopia?
Pepfast es una prueba de saliva no invasiva que detecta la pepsina, un biomarcador directo del reflujo. Solo tienes que recoger una pequeña muestra de saliva, colocarla en el casete de prueba y leer el resultado en 15 minutos; sin sedación, sin tubos, sin faltar al trabajo.
【1】Richter JE, et al. La asociación entre la terapia hormonal menopáusica y la enfermedad por reflujo gastroesofágico: una revisión sistemática y un metaanálisis.Menopausia. 2023;30(6):612‑620.
【2】Nilsson M, Johnsen R, Ye W, Hveem K, Lagergren J. Factores de riesgo relacionados con el estilo de vida en la etiología del reflujo gastroesofágico.Intestino. 2004;53(12):1730‑1735.
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